Quibdó, Agosto 18 de 2007
Queridos compañeros/as de caminada:
Reciban un saludo fraternal de mi parte y miles de gracias por haber podido compartir con todos ustedes durante estos meses.

La Asamblea General de Seglares Claretianos, celebrada en Guatemala ha sido un espacio en el que Dios se ha hecho presente a través de las vivencias y el compartir de los grupos y personas participantes. Durante los días de la Asamblea hemos podido reflexionar sobre el caminar del Movimiento de Seglares Claretianos, con sus luces y sombras, hemos profundizado sobre la espiritualidad del seglar claretiano y nos hemos comprometido a vivir con más radicalidad el seguimiento de Jesús. Ciertamente regresamos cargadas de ilusión, de esperanza y con nuevas fuerzas para seguir construyendo el Reino de Dios en cada uno de los lugares donde nos encontramos. Ojala podamos fortalecer la comunicación para que la llama por la causa del Reino, alimentada en la asamblea, no se apague.

Una vez finalizada la Asamblea, Milagros y mi persona tuvimos la oportunidad de visitar algunos proyectos, varias comunidades eclesiales de base y algunos grupos en Nicaragua y Honduras. Nos dio mucha alegría ver el entusiasmo con que las comunidades eclesiales de Nicaragua y comunidades cristianas de Honduras trabajan para construir una sociedad más justa y fraterna, teniendo como fuerza y como luz la Palabra de Dios, encarnada en la vida diaria de la gente. Nos han impresionado los niveles de pobreza, la inseguridad y la deficiencia en la prestación de los servicios básicos, como agua potable, energía eléctrica, transporte y vivienda. Constatamos que los procesos organizativos son lentos y tienen sus dificultades, pero a pesar de ello siguen adelante, pues las comunidades experimentan que unidas pueden conseguir el disfrute de sus derechos individuales y colectivos. Nosotros como evangelizadores debemos acompañarlos y fortalecerlos porque si el pueblo no está organizado, ahí si la situación se complica mucho más.

En Nicaragua nos llamó la atención que varias comunidades están gestionando el servicio de agua potable, demostrando que esta actividad es autosostenible. Han conformado asociaciones y en asamblea evalúan el funcionamiento del servicio, definen precios y elaboran los reglamentos internos. Felicitamos al Sr. Luis Beltrán, administrador del Proyecto de agua potable en el municipio de Tisma, por su buen desempeño y su sentido democrático para abordar la globalidad del proyecto. Otro aspecto a destacar por parte de las comunidades es la continuidad de los proyectos y una mayor conciencia de que deben ser autosostenibles, haciendo todo lo posible para que así sea. El Bufete Popular Boris Vega juega un papel muy importante en el acompañamiento de todas estas experiencias y en la capacitación jurídica para la conformación de asociaciones que permitan la autogestión de proyectos por parte de las comunidades. También está haciendo grandes esfuerzos para que a los campesinos se les entregue el título de propiedad de sus tierras, como garantía de vida para el futuro.

En Honduras tuvimos la oportunidad de conocer el trabajo que realiza COPADE (Comercio para el Desarrollo), con varios talleres de ebanistería y de artesanías, para comercializar muebles y artesanías en España a través del comercio justo. Es un trabajo difícil por la complejidad que tiene el manejo de la madera, sin embargo pudimos constatar la profesionalidad con que se está acompañando a los talleres para que puedan cualificar y diversificar su producción y el apoyo que reciben a través de créditos en condiciones favorables para mejorar su maquinaria y herramientas.

A media hora de La Ceiba se encuentra “Siloé” que es un centro de capacitación en medicina natural. También tuve la oportunidad de conocerlo y de admirar cómo un buen número de campesinas y campesinos de la zona se están capacitando como promotores de salud. Actualmente hay varias promotoras y promotores que llevan el consultorio médico del centro y producen medicamentos naturales para las enfermedades diagnosticadas en la consulta. También están produciendo el “policereal” alimento rico en proteínas y minerales. Gracias a este alimento y al aumento de su consumo en las comunidades, se está disminuyendo la desnutrición infantil, muy alta en esta región.

Así mismo tuve la oportunidad de conocer “el mercadito verde” de Jutiapa, en el que cada año se dan cita los campesinos y campesinas de la región para comercializar sus productos.
Ya me encuentro de nuevo en el Chocó, con su fuerte calor y su mucha lluvia. Estos días ha estado lloviendo casi seguido y las comunidades del Atrato llevan más de una semana anegadas. Nos espera un arduo trabajo para sacar adelante las muchas propuestas que tienen las comunidades en su “Plan de Etnodesarrollo” en medio de un conflicto armado que no parece tener fin. Sin embargo, la posibilidad de conocer y compartir estas experiencias, nos dan nuevos ánimos y nos llenan de esperanza en el trabajo que venimos realizando porque nos hacen sentir que no estamos solos, somos muchas personas la que estamos empeñadas en construir “otro mundo posible” y la semilla sembrada en muchos lugares germinará y dará su fruto. Gracias por la acogida fraternal y cariñosa recibida en todos los lugares, gracias por todo lo que nos han enseñado y gracias sobre todo porque hemos podido fortalecer los lazos de solidaridad entre los proyectos sur-sur.
En nuestro corazón siempre quedará el recuerdo de muchas personas bellas y hermosas conocidas durante el recorrido. Ellas, con su generosidad y entrega van venciendo la ambición y el egoísmo y al mismo tiempo se van convirtiendo en sal y luz para muchas personas, grupos y pueblos.
Un fuerte abrazo para cada una de las personas que tuvimos la oportunidad de conocer y de compartir.
Aurora